Braddy Romero

Ilustrador, poeta, artista plástico, narrador y ahora editor. La vida es un largo viaje entre la necesidad y la angustia de hacer algo, crear e inventar para no morir.
Braddy Romero

¿Cuál ha sido tu experiencia ilustrando y escribiendo libros de cuentos para niños?

Sol Entristecido
Sol Entristecido

Comencé ilustrando por pura casualidad. En 2007 participe en un concurso de cuento para niños de temática andina, organizado por la Asociación Cultural Peruano Alemán ACUPARI, me hice del premio con el cuento “Catalina y la Unkuña mágica. Tuve la suerte de ganar el concurso   para ilustrar el mismo cuento. Al siguiente año trabaje nuevamente con ACUPARI con una reescritura de cuentos de tradición oral, bajo el título de “Los cuentos de mi abuela”. En paralelo reescribí e ilustre Lurucha. Fue enriquecedor entrar a ese universo de buscar el equilibrio entre el texto y la imagen. Luego trabajé con soltura y más experiencia en K’antu y Q’ente. Las ilustraciones, la edición e impresión de ese libro se hicieron en Lima. Con este trabajo aprendí intuitivamente que la imagen debía decir lo que al texto no mencionaba. Note que cuando decodificas el texto, el dibujo te da otros referentes que no narra la historia en paralelo, se complementan. En mis ilustraciones busco corregir los vicios de los estereotipos en los que recaen los ilustradores cuando muestran el mundo andino es decir: Trenzas ojotas, polleras raídas, paisajes empobrecidos. El ilustrador tiene la responsabilidad de crear imágenes que servirán como referentes para los niños, afianzar modelos decadentes es hacerle daño a la cultura. Ilustrar es más gratificante que la pintura, porque llegas a más personas y sobre todo a los niños, un público difícil. Pienso que es fácil engañar a los adultos porque para ellos todo está resuelto, no se cuestionan. En cambio los niños están alertas, se cuestionan más, a ellos no les puedes mentir, están atentos a todo, la niñez es un estado humano donde todo es nuevo y sorprendente. A diferencia de la pintura, en la ilustración trabajas con más cuidado.

¿El color en tu trabajo es lo más notorio, qué valor tiene para tu trabajo?

La Virgen de la lágrima perpetua
La Virgen de la lágrima perpetua

El color es erótico, sensual, violento, está vivo. Todas las emociones se condensan en los colores. Así como en el texto puedes expresar las ideas. Cuando pinto mis manos producen colores, fluyen naturalmente, no significa esfuerzo, cosa que no sucede con el dibujo, eso sí me trae problemas. Mis primeros 10 años viví en la selva peruana de Pucallpa, en la selva todo está muriendo y naciendo constantemente, los colores configuran esos siclos. Esos primeros años en la selva han influenciado mucho en mi uso del color y en mi relación con la naturaleza, plantas y los animales domésticos y salvajes. Gustave Flaubert habla sobre   “la experiencia sentimental de tus primeros años son lo marcan tu comportamiento”. Cuando dejé la selva y vine al Cusco sentí la diferencia del Ande, aquí las llanuras y el frio te invitan a reflexionar la sensualidad se congela, por así decirlo la cercanía con las piedras y con la tierra, te exige ser mucho más meditativo y tener una introspección más profunda. Es por eso que el color aquí es mucho más puntual, concreto. Esta experiencia de contraste se manifiesta en mi trabajo plástico, como pintor e ilustrador. Pese a todo esto, cuando supe que el color no existe y que es solo un fenómeno químico-físico, me sentí muy desolado, como cuando a los 10 años me enteré que el sol es la estrella más pequeña del universo que año años va muriendo. Finalmente todo es efímero, una construcción mental simple y humana, desde la pintura hasta la vida misma.

¿Consideras el aspecto onírico de la poesía como una herramienta para la construcción de fábulas?

Días de fiesta a tu lado
Días de fiesta a tu lado

Yo pinto para compartir las visiones que tengo. Con la poesía puedes elaborar o construir imágenes ambivalentes, cargarla de símbolos, es decir la raíz del lenguaje escrito. En la narrativa tienes la ventaja del tiempo y el espacio. En la poesía, como en la pintura, tienes limitaciones de espacio y tiempo, eso exige que seas más cuidadoso. Con ella le das apertura a las historias, desestructuras lo usual para elaborar algo nuevo y reordenas los elementos para generar otra vibración sonora. Esa mecánica en la pintura se da con el color y el dibujo. Un ejemplo es kantu y kente, donde narro una historia que es más antigua de lo que el mismo hombre pueda nombrar, y poéticamente abro esas ventanas para el lector pueda viajar y entrar dentro de la experiencia visual.

¿Qué personajes o artistas contemporáneos han influido en tu obra?

En principio las historias cotidianas, las historias que mi madre solía contarnos cuando era niño, la soledad y la pura contemplación del entorno. Si se trata de técnicas o figuras, la primera influencia gráfica fue un pequeño libro que encontré en la biblioteca de la escuela de arte en cusco, el libro se llamaba “Pinturas aborígenes australianas” era un pequeño libro con dibujos de un estilo llamado “Rayos X”, y como indica su nombre la representación de los personajes está hecha de tal manera que se puede ver en la anatomía interna de los personajes un animal o un objeto. Más adelante también fueron de vital importancia los tejidos precolombinos, los vasos Keros ceremoniales Incas, los dibujos contenidos en estos casos son narrativos, imagina que en un espacio de menos de 20 centímetros de diámetro se narra la historia del origen de una cultura, costumbres o mitos, eso es fascinante. Pienso que esta fascinación por lo narrativo en la pintura y el dibujo se debe que mi primera pasión fue la escritura, al no poder estudiar literatura, usé el lienzo y el papel para contar historias en dibujo y color. Una influencia determinante a nivel conceptual respecto al arte fue Edwin Chávez F. él es mi maestro en todo el peso de la palabra, me oriento con visión profunda sobre el mundo andino y la responsabilidad el pintor con su trabajo. Y tengo un especial recuerdo de mis primeros años de estudiante del profesor y pintor Adolfo Sardón, el solía decir que el oficio de pintor es muy parecido al sacerdocio, con el desarrolle la mística del color y la línea en la pintura.

¿Cuál crees que debería ser el aporte de un pintor para que su obra transcienda?

Del barroco Cusqueño a Tapies
Del barroco Cusqueño a Tapies

La pintura se puede transcender de muchas maneras en distintos planos de la vida, Puede que tu obra se transforme en un objeto de culto, formar parte de la bolsa de valores, o puede ser un objeto místico personal, político, cultural, de cualquier forma se puede insertar dentro la sociedad. Pero lo que realmente importa es que conecte, que toque a las personas. El pintor por su la propia naturaleza de su trabajo está más atento al entorno, puede contemplar, pensar, construir o destruir ideas, y de esa manera se acerca a los acontecimientos de su tiempo y su sociedad, pero de ahí que su trabajo refleje explícitamente sus interés en los fenómenos de la sociedad en la que vive es un poco difícil. El pintor es como un chamán toma todas esas cosas que el resto de personas prefiere ignorar, se carga de ellas y las interpreta. Es como el brujo en la sociedad, que trata de entender y ordenar los misterios de la muerte, de la vida, del amor, del odio, de la esperanza. Cosas esenciales en las que el común de la gente a veces no se detiene a pensar. El tiempo es un privilegio y un regalo para el artista, y dentro de nuestro trabajo unimos todas esas cosas invisibles para los demás. El aporte no es de orden material es más bien subjetivo, por eso no se puede medir en el momento el aporte que dan los artistas plásticos.

¿Cuál es el futuro de la pintura en el Cusco, se puede ser comercial y seguir siendo autentico?

El circuito de galerías en Cusco es inexistente, no existe la estructura necesaria tampoco para que se instaure, críticos, revistas especializadas que registren la labor artística, bienales; esto no hace posible un mercado, al no existir mercado no puedes vender y competir con tus pares. La mirada está puesta en lo que pasa fuera del país y en Lima. En Cusco las personas tienen otra visión de cómo gastar su dinero, por lo que suele ser muy difícil que un artista viva de su trabajo. El consumidor cusqueño tiene apuntadas sus necesidades estéticas en otras manifestaciones artísticas casi todo gira en torno a la religiosidad y la historia andina representada en sus íconos clásicos. La pintura tiene más pasado que futuro en Cusco.   El éxito comercial no está reñido con lo auténtico, la autenticidad es responsabilidad de cada creador.

¿Crees que es una necesidad ser bohemio para crear?

La bohemia ha quedado por los suelos en estos últimos 20 años. La bohemia era una reunión de poetas, narradores, músicos, hasta científicos que compartían la experiencia estética y la vida en el arte, bebiendo, conversando, haciendo música improvisando poesía. En estas reuniones se generaban movimientos políticos y culturales, pero ahora ha caído en desperdicio de tiempo, vulgares borracheras que terminan siempre en violencia. Creo que el exceso es válido cuando te deja pensar y no te hace perder la ruta, ya que ninguna de las artes son recipientes de la resaca de vivir. En el Cusco se ha degradado la idea de “bohemia” porque somos muy condescendientes y permisivos con ciertas personalidades, ya que con muy poco un artista cusqueño se satisface, no hay ambición. El arte debe superarnos como individuos y no ser un argumento para ir repartiendo y difundiendo nuestros logros menudos. Esta es la razón por la que hasta ahora no tenemos actualmente un movimiento sólido en artes plásticas o literatura, nos regodeamos en nuestros   pequeños triunfos, no sabemos escuchar y asumir nuestros errores.

¿Cómo ha sido tu incursión al mundo editorial?

Esta aventura comenzó por un libro al que no le prestaban atención y que estuvo dando vueltas cerca de dos años sin encontrar respaldo editorial. Era terrible y penoso que en Cusco no se pudiese resolver un proyecto editorial, en un inicio se pensaba en Arequipa o Lima para terminar el trabajo. Editar ese libro era importante, por el valor educativo que contiene El libro, pues este material transmite la experiencia metodológica de lecto-escritura, implementado en el colegio nacional “Diego Quispe tito” por la profesora Elva Ricalde en los grados de quinto y sexto de primaria. Me compré el problema y fundé REY DE BASTOS, la verdad sin calcular las dificultades que pueda presentarse en el camino, cual marinero explorador sin miedo a las teorías de un mundo plano y lleno de monstruos. La editorial tiene como principio el amor a los libros, el libro como objeto capaz de transmitir conocimiento, ideas renovadas aportes al desarrollo cultural, en síntesis educar y educarnos. El primer   libro que editamos, nuestro primogénito está bajo el título de “NIÑOS DEL BOSQUE Narraciones Breves”. Contiene 38 narraciones fantásticas y originales de niños del sexto grado de primaria.