Edwin Chávez

Antropólogo, artista plástico, imaginero y estudioso de la cultura andina. Libre, crítico y solidario como él se define, escarba una historia que transcienda a la conquista mediante el arte. En sus trabajos, vuelve a lo esencial mediante la arqueología de lo simbólico, con una visión andina contemporánea y un lenguaje gráfico irreplicable. Aquí nos comparte algunas de sus reflexiones:
Edwin Chavez

Todo es sagrado

“Madurar no quiere decir envejecer sino entender. Debo ser alguien que vive en su tiempo, por lo que me considero contemporáneo, no moderno, quizá ya hasta pos colombino. Saber entender que el pasado esta adelante y el futuro esta atrás, es un concepto que vale la pena reflexionar. En la realidad hay varios niveles de encuentro con la tierra, pero todos concluyen en que lo único que se debe hacer es volver a lo sustancial, a lo esencial. Somos runas, ni indios ni indígenas. Solo seres humanos. “

El Cusco

edwin-chavez-Bleu-vert-c“La ciudad del cusco está creciendo desordenadamente, y al estar envuelta en el turismo, nos da la oportunidad de conocer mucha gente. Es positivo, siempre y cuando no la transformemos en una disneyland. Aun así, Lima todavía dirige y decide económicamente muchas cosas sobre el Cusco. Y mientras tanto, los cusqueños nos matamos pero no discutimos, sin reconocer que se tiene que hacer algo en unidad, y en el caso de los artistas mucho más.
“Como mostramos nuestra andinidad? La única forma es conociendo lo nuestro sin perder el contacto con el universo. Lamentablemente ahora estamos cayendo en facilismos. Todo aparenta y nada es. El origen de la cultura en el Cusco no sólo se remonta a los incas, ya que hay 3000 años anteriores de los que poco se conoce hasta hoy. Hay pocas ciudades con el valor del Cusco, y sin embargo en la época de la república es cuando más lugares arqueológicos hemos destruido.”

Las raíces andinas y el arte

edwin-chavez-aparicionenbellas-artes“El sentir con el tacto hace una diferencia entre nosotros y otras especies. No hay nada nuevo bajo el sol, solo la manera como observamos y le damos valor al momento y situación en la que estamos. Se debe dejar una huella de lo que se hizo, y para esto cualquier raíz es importante, no solo la andina. Cada pueblo tiene su desarrollo especial y gracias a esa diversidad el ser humano ha podido sobrevivir. Y el arte, como muestra de estaba diversidad, es el desquicio de poder hablar, salir y la vivencia del sentir.
“Quisiera que entendamos que el pasado no es una cosa solo para recordar solamente cada 24 de Junio, sino para vivirlo constantemente. En un lugar donde no es apropiado vivir, nosotros lo hemos logrado, pero no estamos conscientes de eso. No nos hemos ganado el cielo, sino que nos ha costado. Es “la tierra que nunca nos prometieron”.

Tinkuy en el cofrecito (donde se juntan las joyitas)

“La historia ayuda al presente, y nos debe ayudar a proyectarnos al futuro. El tinkuy es eso.”

Bautizada como “el Cofrecito”, la casa del maestro Edwin Chávez es un lugar de encuentro y también de desencuentro para los amigos. Un espacio donde se puede sentir y pensar. K´ancharina o “Camino de Resplandores” era el nombre con el que antiguamente se llamaba a la zona de Santiago donde actualmente se ubica el Cofrecito (Tres cruces de Oro 380). Este espacio a motivado que la gente se reúna alrededor de la Chicha, uniendo arte, ciencia y espíritu para elaborarla, ya que todo lo aplicado en crear esta bebida cobra un mayor valor por la amistad que se fortalece entre los involucrados. Todo esto ha derivado en el Sara wawa o La fiesta del Niño Maíz, que se celebra el 6 de Enero cada año. “Cuando tomamos la chicha todos somos otros”, comenta el maestro Edwin.