PROYECTO ALLQO LLAQTA

Por Jaime Bueno

Es alentador comprobar que a través de los años las personas -sobre todo en nuestro continente, que venía algo retrasado en este aspecto- van tomando cada vez más conciencia del cuidado y del cariño que merecen los animales. Ahora hay más grupos animalistas que, mediante las redes sociales, la prensa y actividades públicas, hacen campañas contra el maltrato animal, la necesidad de la esterilización, entre otras campañas fructíferas e importantes. En sintonía con este avance hacia una colectividad más empática, hay personas como Fabrizio Cartagena que con su esfuerzo y dedicación son el motor que lo impulsa todo. Fabrizio es un médico especial, su mirada y su amor por los animales resultan un gran ejemplo en una sociedad que poco a poco va mejorando.

1. ¿Cómo nació tu amor por los animales?

Desde pequeño mis padres me inculcaron el respeto y el amor por las cosas lindas de la vida, y entre esas cosas, el cuidado de los animales. Además, siempre me gustó la medicina; pero, no me agradaba la idea de trabajar con humanos, así que la veterinaria resultó perfecta para mí.

2. Cuéntanos algún episodio de tu niñez que haya fortalecido tu amor por los animales

En mi niñez era usual viajar con mi familia por pueblos, por los alrededores del Cusco. Siempre estábamos en contacto con los animales, vacas, caballos, ovejas y otros animales. Me acuerdo que yo disfrutaba mucho de esos momentos, me gustaba mucho caminar cerca de los animales, verlos, acariciarlos, interactuar con ellos. Creo que desde ahí nació mi interes y amor por ellos.

3. ¿Cómo te animaste a estudiar la carrera profesional de veterinaria y dónde la estudiaste?

Siempre me interesó la medicina; sin embargo, cuando traté con la medicina humana, no me gustó. Me resulta difícil estar cerca de heridas o secreciones humanas; pero, con los animales es distinto.
Al terminar el colegio, me fui a vivir a Arequipa, ahí ingresé a la Universidad Católica de Santa María, donde estudié la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia. También he realizado estudios complementarios, siempre trato de estar actualizado, tengo estudios de maestría en Gerencia Social en la PUCP, un pequeño postgrado en Cirugía en la Universidad de la Habana Cuba, una segunda especialidad en Cirugía en la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, y algunos
postgrados y especializaciones más.

4. ¿Cuál crees que es el verdadero aporte que dan los veterinarios a nuestra sociedad?

El aporte del médico veterinario a la sociedad usualmente no es visibilizado en toda su amplitud, más en nuestra realidad. Los médicos veterinarios están o deberían estar involucrados en muchos ámbitos; por ejemplo, la salud pública es un área muy imp ortante en la salud de la sociedad. En la industria alimentaria los veterinarios cumplen un papel relevante, en temas de zoonosis y transmisión de enfermedades jugamos un papel crucial, y, por supuesto, en la salud de los animales tanto de compañía como de producción y fauna silvestre.

5. ¿Qué función primordial cumple el médico veterinario? ¿Cuál es la importancia de tu profesión?

Uno de los puntos más valiosos que representa le medicina veterinaria es la salud de la sociedad. Hay una frase que se atribuye a Louis Pasteur: “La medicina cura al hombre, la medicina veterinaria cura a la humanidad”. En las manos de los veterinarios están, además de la salud de los animales, la inocuidad de los alimentos, la identificación y el control de epidemias y las enfermedades que se pueden transmitir entre humanos y animales, es decir, la salud de la sociedad en general.

6. Cuéntanos sobre algunos casos que has visto, sobre alguno que te haya marcado.

Los casos que quedan gravados en la memoria, y sirven de mucha experiencia, son muchos. Yo llegué a Urubamba hace más de 12 años, inicié con un pequeño consultorio, y una de las primeras emergencias que atendí fue la de una llamada acerca de un perrito callejero que fue atropellado. Era un pequeño perro negro, tenía una patita delantera quebrada y un ojito salido de la órbita, me lo llevé al consultorio y lo atendí. Se quedó un par de semanas hasta que un día escapó, había perdido el ojo y su pata ya estaba mejor, aunque cojeaba.

En ese tiempo, además del consultorio, trabajaba en el municipio a cargo del camal y de la inspección sanitaria en mercados y restaurantes. Un día me encontraba realizando la inspección de carnes en el mercado y encontré al pequeño perrito negro, como había perdido el ojito yo lo había bautizado como Churchito, (tuertito en quechua). Había una señora que lo acogía en su puesto durante las noches, pero durante el día este pequeño era un aventurero. Por más de dos años, cada vez que yo entraba a revisar las carnes, les pedía a las señoras carniceras que me obsequiaran un pedacito.

Al final de mi recorrido usualmente tenía acumulado un puñado para dárselo a Churchito. Un día alguien me llamo porque habían atropellado a un perro, que además estaba envenenado. Intuí que se trataba de mi amigo… así era. Lo habían envenenado y, cuando estaba tirado convulsionando, un carro lo atropelló. Lo llevé a mi consultorio, el pequeño luchó, sin embargo, a los dos días ya no pudo más. Ahí es cuando nació la idea de un refugio para ayudar a perritos maravillosos como Churchito que solo necesitan la oportunidad de tener un hogar.

7. Háblanos sobre tu proyecto. Actualmente tienes algunos colaboradores, ¿verdad?

El trabajo social siempre ha estado presente en mi vida, desde que llegué. Me interesa concientizar a las personas sobre la tenencia responsable de mascotas. Realicé campañas de desparasitación gratuitas, sé que lo gratuito es controversial, pero, en fin. Desde que inicié, más o menos, debo llevar unas cuarenta campañas con miles de animales desparasitados.

El 2016 comencé, junto a mi hermana y una amiga, una organización a la que llamamos Asociación para la Protección Animal, Ambiental y Cultural Perú (APPAC-Perú), con personería jurídica; y con esta inició el proyecto Centro Rescate y Adopción Allqo Llaqta, cuando estaba iniciando el proyecto, conocimos a una pareja de amigas canadienses Nikki y Corinne. Ellas que nos han apoyado primero con la página web, ahora son parte de nuestra organización.

Actualmente nos ayudan con los alquileres, el centro de rescate se encuentra en un terreno alquilado en el que construimos el refugio, este cuenta con habitaciones para voluntarios, habitaciones y patios para los perros,un tópico, cocina… También están Simone y Yolanda que nos han ayudado algunas veces.

Sin embargo, los gastos regulares corren a cargo del centro veterinario Uyhuachay, los ingresos de este permiten cubrir los gastos corrientes como alimentos de los perros, servicios, mantenimiento, y sobre todo las atenciones de los animales, las esterilizaciones, cirugías de huesos rotos. Los tratamientos de problemas de salud de los perros están a cargo mío. Es una gran ventaja que sea veterinario y a la vez el fundador del refugio, pero, el mantenimiento del centro de rescate representa un gran gasto.

No solemos recibir ayuda significativa en temas económicos, contamos con un programa de voluntariado que se vio muy afectado por la pandemia. Lamentablemente no somos muy buenos en la difusión en redes sociales, ya que seguramente podríamos llegar y concientizar a muchas más personas con todo el trabajo que realizamos, sin embargo, hacemos lo mejor que podemos.

Entre las labores que llevamos a cabo está la de rescatar perros que estén en riesgo grave.

Nuestra prioridad es ayudar a animalitos que se encuentran en riesgo; por ejemplo, animales atropellados, heridos o enfermos, sobre todo callejeros. Los rescatamos, los operamos si es necesario para reparar fracturas, curamos sus heridas, los esterilizamos y los ponemos en adopción internándolos en Allqo Llaqta.

Un aspecto muy relevante es la educación y concientización de la población. Por eso doy chalas educativas en colegios, hasta antes de la pandemia, visitaba colegios dando charlas sobre tenencia responsables de animales de compañía, luego los mismos niños que habían recibido la charla visitaban el centro de rescate Allqo Llaqta.

Hace algunos años estoy involucrado en campañas de esterilización de perros y gatos, llevamos más de cuatro mil animales esterilizados entre perros y gatos de ambos sexos. La esterilización no es la solución al problema, la idea principal es que la población sea más responsable con los animales. Si existen animales callejeros, es porque como sociedad estamos fallando.

SI QUIERES AYUDAR A ESTA ORGANIZACIÓN, AQUI LOS NUMEROS DE CUENTA:

Hugo Fabrizio Cartagena Pinelo

Mi número de Cuenta Simple Soles en Interbank es:

4283125242117

Mi número de Cuenta Interbancario en Interbank es: 00342801312524211700

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.